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¿Qué es un juicio rápido?

que es un juicio rapido

Los Juicios Rápidos son los procesos penales por los que se enjuician los delitos castigados con pena privativa de libertad que no exceda de 5 años o bien cualesquiera otra cuya duración no exceda de 10 años.
Es necesario que el proceso penal se inicie con atestado policial, y la Policía Judicial haya detenido a una persona y la haya puesto a disposición del Juzgado de Guardia o que, aún sin detenerla haya sido citada a comparecer ante el Juzgado de Guardia por ser el denunciado en el atestado, y que además concurran alguna de las siguientes circunstancias:

Que se trate de delito flagrante (aquel delito que se está cometiendo o se acaba de cometer).

Que se trate de alguno de los siguientes delitos:
• Delitos de lesiones, coacciones, amenazas o violencia física o psíquica habitual, cometidos contra las personas del art. 173.2 del Código Penal.
• Delitos de hurto.
• Delitos de robo.
• Delitos de hurto y robo de uso de vehículos.
• Delitos contra la seguridad del tráfico.
• Delitos de daños del art. 263 del Código Penal (daños en propiedad ajena no comprendidos en otros títulos del C.P.).
• Delitos contra la salud pública del art. 368 del Código Penal (cultivo, elaboración, tráfico o promueva o facilite el consumo ilegal de drogas, o las posean con aquellos fines).
• Delitos flagrantes relativos a la propiedad intelectual e industrial de los art. 270, 273, 274 y 275 del C.P.

Que se trate de un delito cuya instrucción o investigación se presuma sencilla.
La competencia para instruir o investigar los hechos denunciados corresponde al Juzgado de Instrucción o el de Violencia sobre la Mujer, según el delito cometido.
La fase de enjuiciamiento o fallo compete al Juzgado de lo Penal.
La Policía Judicial fijará de manera coordinada con el Juzgado Instructor el día y la hora de la celebración del Juicio Rápido ante el Juez de Instrucción o de Violencia de Género.
Conformidad del acusado Al igual que ocurre en el Procedimiento Abreviado el acusado puede prestar su conformidad ante el Juzgado de Guardia, y en ese caso se beneficiaría de una reducción de su condena en un tercio de la posible pena a imponer, pero es necesario:
a) Que no se haya personado la víctima ejerciendo la acusación particular y el Ministerio Fiscal solicite la apertura del juicio oral. El Juez instructor dictará dicha resolución y el Fiscal presentará en el acto escrito de acusación.
b) Que los hechos hayan sido calificados como delito castigado con pena de hasta 3 años de prisión, multa de cualquier cuantía o con otra pena de distinta naturaleza que no exceda de 10 años.
c) Que, tratándose de pena privativa de libertad, la pena solicitada o la suma de las penas solicitadas no supere, reducida en un tercio, los 2 años de prisión.
No es posible el enjuiciamiento por los trámites del juicio rápido en aquellos supuestos en los que se haya decretado el secreto de las actuaciones ni cuando estemos ante delitos conexos, cometidos por dos o más personas, bien de forma simultánea o en lugares y tiempos diferentes pero existiendo un acuerdo previo de voluntades.
Contra la sentencia dictada con la conformidad del imputado ante el Juez de Instrucción o de Violencia de Genero no cabe recurso, como no podía ser de otra forma por la teoría de los propios actos. Contra la que dicte el Juez de lo Penal sin conformidad cabe recurrir en apelación en un plazo de cinco días a partir de la última notificación en forma legal. La parte apelada puede impugnar el recurso de apelación formulado de contrario en otro plazo igual de cinco días y finalmente en los tres días siguientes la Audiencia Provincial deberá dictar sentencia resolviendo el recurso de apelación.

¿Cómo se tramitan los juicios rápidos?

Si se dan todos los requisitos para que un caso se tramite a través de un juicio rápido, será relativamente fácil enjuiciarlo. El resultado es el acortamiento de plazos y la reducción de trámites legales en el proceso legal. Un juicio rápido consta de cuatro fases:

  1. Apertura de diligencias. La policía deberá realizar una serie de actuaciones en un plazo máximo de 72 horas antes de poner al detenido a disposición judicial. Entre otras cosas, deberán solicitar informes médicos forenses, informar al denunciado de sus derechos y citar a los denunciados a los que no se haya podido detener y también a los posibles testigos. Además, dependiendo del caso, también podrán practicar pruebas de alcoholemia o tóxicas y solicitar análisis a profesionales y peritos.
  2. Fase de instrucción. En esta fase se relatan los hechos que se van a enjuiciar. Tiene lugar en el juzgado de guardia mediante diligencias urgentes. Durante esta fase se pueden solicitar medidas cautelares o el sobreseimiento. Asimismo, también se puede llegar a un acuerdo con el fiscal para dictar una sentencia de conformidad.
  3. Juicio oral. Si no se llega a un acuerdo, el acusado deberá presentar un escrito de defensa. El juicio oral tendrá lugar dentro de los 15 días siguientes. El juez dispone de tres días para dictar sentencia.
  4. Sentencia recurrida. Se puede recurrir la sentencia mediante la presentación de un escrito de apelación en los cinco días siguientes.

¿Qué delitos se pueden enjuiciar mediante el proceso rápido?

Como ya hemos mencionado, solo ciertos delitos pueden ser objeto de tramitación mediante juicio rápido. Estos delitos aparecen numerados en el artículo 795.2ª LECrim:

• Lesiones, coacciones, amenazas o violencia física o psíquica habitual, cometidos contra las personas del artículo 173.2 del Código Penal.

• Hurto.

• Robo.

• Hurto y robo de uso de vehículos.

• Delitos contra la seguridad del tráfico.

• Daños del artículo 263 del Código Penal.

• Delitos contra la salud pública del artículo 368 del Código Penal.

• Delitos flagrantes relativos a la propiedad intelectual e industrial de los artículos 270, 273, 274 y 275 del Código Penal.

¿Cuáles son los requisitos de los juicios rápidos?

Para poder tramitarse un asunto mediante un juicio rápido es necesario que concurran ciertos requisitos previstos en la LECrim. Son los siguientes:

• Iniciación del juicio mediante un atestado policial.

• Comisión de un delito flagrante previsto en el artículo 795.2ª LECrim.

• El delito tiene que estar castigado con una pena privativa de libertad que no supere los cinco años, o cualesquiera otra que no exceda de diez años.

• Detención de una persona que ha sido puesta a disposición del juzgado de guarda o que ha sido citada en calidad de denunciado.

• Que se trate de un hecho punible cuya instrucción sea presumiblemente sencilla.

• No puede tratarse de casos en los que sea procedente acordar el secreto de las actuaciones.

El juicio rápido tiene la ventaja para el acusado de que la pena va a ser rebajada en sentencia un tercio partiendo de la petición del Ministerio Fiscal, lo que exige que previamente el imputado se reconozca culpable.

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